Las plantas encajan de forma casi natural en el estilo Japandi. No como un elemento decorativo más, sino como una extensión de la filosofía del estilo: conexión con la naturaleza, calma visual y equilibrio. A mí es uno de los recursos que más me gustan del Japandi, porque aporta vida sin romper la serenidad del espacio.
Eso sí, en el Japandi las plantas no se colocan al azar. Se eligen y se integran con la misma intención que el resto de elementos.
La relación entre el Japandi y la naturaleza
El Japandi bebe directamente de dos culturas muy ligadas a la naturaleza. Por un lado, la tradición japonesa, donde el entorno natural forma parte de la vida cotidiana. Por otro, el diseño escandinavo, que introduce la naturaleza en interiores como forma de bienestar.
Las plantas refuerzan esa conexión y hacen que los espacios se sientan más humanos, más tranquilos y más equilibrados.
Menos plantas, mejor elegidas
En el Japandi no se trata de llenar la casa de plantas. Se trata de elegir pocas y colocarlas bien. Una planta bien situada puede tener más impacto que muchas repartidas sin criterio.
En mi experiencia, cuando hay demasiadas plantas, el espacio pierde orden visual y se aleja del espíritu Japandi. La clave está en la moderación.
Plantas que encajan con el estilo Japandi
Las plantas Japandi suelen tener formas sencillas, hojas limpias y un crecimiento contenido. Plantas demasiado frondosas o caóticas suelen romper la armonía.
Las hojas verdes, en tonos naturales y sin contrastes exagerados, funcionan especialmente bien porque aportan color sin saturar.
Dónde colocar plantas en un espacio Japandi
Las plantas se integran como parte del espacio, no como un elemento decorativo aislado. Funcionan muy bien en:
- Rincones vacíos que necesitan equilibrio
- Junto a muebles bajos
- Cerca de ventanas con luz natural
Colocarlas con espacio alrededor es tan importante como la planta en sí.
Macetas y materiales coherentes
En el Japandi, la maceta es tan importante como la planta. Cerámica mate, barro, piedra o acabados naturales refuerzan la estética calmada del conjunto.
Las macetas muy decorativas, brillantes o de colores intensos suelen romper la armonía. A mí me parece un detalle clave: una buena maceta puede elevar muchísimo la presencia de una planta sin que destaque demasiado.
Plantas en diferentes estancias Japandi
En el salón, una planta de mayor tamaño puede actuar como punto de equilibrio. En dormitorios, mejor plantas discretas que no recarguen el ambiente. En baños o cocinas, si hay luz suficiente, una sola planta aporta frescura sin esfuerzo.
En todos los casos, el objetivo es el mismo: sumar vida sin generar ruido visual.
El equilibrio entre lo vivo y lo vacío
Uno de los grandes aciertos del Japandi es cómo combina elementos vivos con espacios vacíos. Las plantas funcionan mejor cuando no compiten con otros objetos y cuando se les deja “respirar”.
Este contraste entre lo natural y lo despejado es lo que hace que el espacio se sienta sereno y bien pensado.
Errores comunes al decorar con plantas en Japandi
Uno de los errores más habituales es usar demasiadas plantas pequeñas o colocarlas sin un criterio claro. También es común elegir macetas que no encajan con el resto de materiales del espacio.
El Japandi no busca exuberancia, busca equilibrio.
Introducir plantas Japandi poco a poco
No hace falta transformar toda la casa. A veces basta con añadir una planta bien elegida para notar el cambio. Es un recurso sencillo, accesible y muy efectivo para reforzar la sensación de bienestar.
Conclusión
Las plantas en el estilo Japandi no son un complemento decorativo, son una parte esencial del ambiente. Aportan vida, frescura y conexión con la naturaleza sin romper la calma visual. Cuando se eligen con intención y se integran con coherencia, refuerzan todo lo que hace especial al Japandi. Para mí, son uno de los elementos más agradecidos y equilibrados de este estilo.








